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Todos los sacerdotes pueden celebrar tres misas; pero solo se puede recibir un estipendio; la segunda se debe aplicar por el sufragio de todos los fieles difuntos, la tercera por las intenciones del Sumo Pontífice.
Los fieles que hayan recibido la comunión en una misa pueden recibirla otra vez, solamente dentro de la celebración eucarística en la que participe (c. 917).
Hoy no se permiten otras celebraciones, excepto la misa exequial.
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Ver la liturgia de hoyPrimera Lectura
Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 17-26
He perdido la paz, me he olvidado de la dicha; me dije: «Ha sucumbido mi esplendor y mi esperanza en el Señor».
Recordar mi aflicción y mi vida errante es ajenjo y veneno; no dejo de pensar en ello, estoy desolado; hay algo que traigo a la memoria, por eso esperaré: Que no se agota la bondad del Señor, no se acaba su misericordia; se renuevan cada mañana, ¡qué grande es tu fidelidad!; me digo: «¡Mi lote es el Señor, por eso esperaré en él!».
El Señor es bueno para quien espera en él, para quien lo busca; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.
Palabra de Dios.
Salmo
Sal 129, 1b-2. 3-4. 5-6. 7. 8
R. Desde lo hondo a ti grito Señor.
Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz; estén tus oídos atentos a la voz de mi súplica.
R. Desde lo hondo a ti grito Señor.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor., ¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón, y así infundes temor.
R. Desde lo hondo a ti grito Señor.
Mi alma espera en el Señor, espera en su palabra; mi alma aguarda al Señor, más que el centinela la aurora.
R. Desde lo hondo a ti grito Señor.
Aguarda Israel al Señor, como el centinela la aurora; porque del señor viene la misericordia, la redención copiosa.
R. Desde lo hondo a ti grito Señor.
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Juan 14, 1-6
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».
Palabra del Señor.