SALMOS Capítulo 49
- Home
- -
- biblia
ANTIGUO TESTAMENTO
- GENESIS
- EXODO
- LEVITICO
- NUMEROS
- DEUTERONOMIO
- JOSUE
- JUECES
- PRIMER LIBRO DE SAMUEL
- SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL
- PRIMER LIBRO DE LOS REYES
- SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES
- ISAIAS
- JEREMIAS
- EZEQUIEL
- OSEAS
- JOEL
- AMOS
- ABDIAS
- JONAS
- MIQUEAS
- NAHUM
- HABACUC
- SOFONIAS
- AGEO
- ZACARIAS
- MALAQUIAS
- SALMOS
- JOB
- PROVERBIOS
- RUT
- CANTAR DE LOS CANTARES
- ECLESIASTES
- LAMENTACIONES
- ESTER
- DANIEL
- PRIMER LIBRO DE LAS CRONICAS
- SEGUNDO LIBRO DE LAS CRONICAS
- ESDRAS
- NEHEMIAS
- ESTER SUPLEMENTOS GRIEGOS
- JUDIT
- TOBIAS
- PRIMER LIBRO DE LOS MACABEOS
- SEGUNDO LIBRO DE LOS MACABEOS
- SABIDURIA
- ECLESIASTICO
- BARUC
- CARTA DE JEREMIAS
- DANIEL SUPLEMENTOS GRIEGOS
NUEVO TESTAMENTO
- EVANGELIO SEGUN SAN MATEO
- EVANGELIO SEGUN SAN MARCOS
- EVANGELIO SEGUN SAN LUCAS
- EVANGELIO SEGUN SAN JUAN
- HECHOS DE LOS APOSTOLES
- CARTA A LOS ROMANOS
- PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS
- SEGUNDA CARTA A LOS CORINTIOS
- CARTA A LOS GALATAS
- CARTA A LOS EFESIOS
- CARTA A LOS FILIPENSES
- CARTA A LOS COLOSENSES
- PRIMERA CARTA A LOS TESALONICENSES
- SEGUNDA CARTA A LOS TESALONICENSES
- PRIMERA CARTA A TIMOTEO
- SEGUNDA CARTA A TIMOTEO
- CARTA A TITO
- CARTA A FILEMON
- CARTA A LOS HEBREOS
- CARTA DE SANTIAGO
- PRIMERA CARTA DE SAN PEDRO
- SEGUNDA CARTA DE SAN PEDRO
- PRIMERA CARTA DE SAN JUAN
- SEGUNDA CARTA DE SAN JUAN
- TERCERA CARTA DE SAN JUAN
- CARTA DE SAN JUDAS
- APOCALIPSIS
1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.
2 Oigan esto, todos los pueblos;
escuchen, todos los habitantes del mundo:
3 tanto los humildes como los poderosos,
el rico lo mismo que el pobre.
4 Mi boca hablará sabiamente,
mis reflexiones serán muy sensatas.
5 Voy a inspirarme para componer un proverbio,
revelaré mi enigma al son de la cítara.
6 ¿Por qué voy a temer en los momentos de peligro,
cuando me rodea la maldad de mis opresores,
7 de esos que confían en sus riquezas
y se jactan de su gran fortuna?
8 No, nadie puede rescatarse a sí mismo
ni pagar a Dios el precio de su liberación,
10 para poder seguir viviendo eternamente
sin llegar a ver el sepulcro:
9 el precio de su rescate es demasiado caro,
y todos desaparecerán para siempre.
11 Cualquiera ve que mueren los sabios,
necios e ignorantes perecen por igual,
y dejan a otros sus riquezas:
12 la tumba es su residencia perpetua,
su morada por los siglos de los siglos,
por más que hayan poseído muchas tierras.
13 Ningún hombre permanece en la opulencia,
sino que muere lo mismo que los animales:
14 este es el destino de los que tienen riquezas,
y el final de la gente insaciable.
15 Serán puestos como ovejas en el Abismo,
la Muerte será su pastor;
bajarán derecho a la tumba,
su figura se desvanecerá
y el Abismo será su mansión.
16 Pero Dios rescatará mi vida,
me sacará de las garras del Abismo.
17 No te preocupes cuando un hombre se enriquece
o aumenta el esplendor de su casa:
18 cuando muera, no podrá llevarse nada,
su esplendor no bajará con él.
19 Aunque en vida se congratulaba, diciendo:
«Te alabarán porque lo pasas bien»,
20 igual irá a reunirse con sus antepasados,
con esos que nunca verán la luz.
21 El hombre rico no reflexiona,
y muere lo mismo que los animales.
Copyright © Libreria Editrice Vaticana