SALMOS Capítulo 38
- Home
- -
- biblia
ANTIGUO TESTAMENTO
- GENESIS
- EXODO
- LEVITICO
- NUMEROS
- DEUTERONOMIO
- JOSUE
- JUECES
- PRIMER LIBRO DE SAMUEL
- SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL
- PRIMER LIBRO DE LOS REYES
- SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES
- ISAIAS
- JEREMIAS
- EZEQUIEL
- OSEAS
- JOEL
- AMOS
- ABDIAS
- JONAS
- MIQUEAS
- NAHUM
- HABACUC
- SOFONIAS
- AGEO
- ZACARIAS
- MALAQUIAS
- SALMOS
- JOB
- PROVERBIOS
- RUT
- CANTAR DE LOS CANTARES
- ECLESIASTES
- LAMENTACIONES
- ESTER
- DANIEL
- PRIMER LIBRO DE LAS CRONICAS
- SEGUNDO LIBRO DE LAS CRONICAS
- ESDRAS
- NEHEMIAS
- ESTER SUPLEMENTOS GRIEGOS
- JUDIT
- TOBIAS
- PRIMER LIBRO DE LOS MACABEOS
- SEGUNDO LIBRO DE LOS MACABEOS
- SABIDURIA
- ECLESIASTICO
- BARUC
- CARTA DE JEREMIAS
- DANIEL SUPLEMENTOS GRIEGOS
NUEVO TESTAMENTO
- EVANGELIO SEGUN SAN MATEO
- EVANGELIO SEGUN SAN MARCOS
- EVANGELIO SEGUN SAN LUCAS
- EVANGELIO SEGUN SAN JUAN
- HECHOS DE LOS APOSTOLES
- CARTA A LOS ROMANOS
- PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS
- SEGUNDA CARTA A LOS CORINTIOS
- CARTA A LOS GALATAS
- CARTA A LOS EFESIOS
- CARTA A LOS FILIPENSES
- CARTA A LOS COLOSENSES
- PRIMERA CARTA A LOS TESALONICENSES
- SEGUNDA CARTA A LOS TESALONICENSES
- PRIMERA CARTA A TIMOTEO
- SEGUNDA CARTA A TIMOTEO
- CARTA A TITO
- CARTA A FILEMON
- CARTA A LOS HEBREOS
- CARTA DE SANTIAGO
- PRIMERA CARTA DE SAN PEDRO
- SEGUNDA CARTA DE SAN PEDRO
- PRIMERA CARTA DE SAN JUAN
- SEGUNDA CARTA DE SAN JUAN
- TERCERA CARTA DE SAN JUAN
- CARTA DE SAN JUDAS
- APOCALIPSIS
1 Salmo de David. En memoria.
2 Señor, no me reprendas por tu enojo
ni me castigues por tu indignación.
3 Porque me han traspasado tus flechas
y tu brazo se descargó sobre mí:
4 no hay parte sana en mi carne,
a causa de tu furor.
No hay nada intacto en mis huesos,
a causa de mis pecados;
5 me siento ahogado por mis culpas:
son como un peso que supera mis fuerzas.
6 Mis heridas hieden y supuran,
a causa de mi insensatez;
7 estoy agobiado, decaído hasta el extremo,
y ando triste todo el día.
8 Siento un ardor en mis entrañas,
y no hay parte sana en mi carne;
9 estoy agotado, deshecho totalmente,
y rujo con más fuerza que un león.
10 Tú, Señor, conoces todos mis deseos,
y no se te ocultan mis gemidos:
11 mi corazón palpita, se me acaban las fuerzas
y me falta hasta la luz de mis ojos.
12 Mis amigos y vecinos se apartan de mis llagas,
mis parientes se mantienen a distancia;
13 los que atentan contra mí me tienden lazos,
y los que buscan mi ruina me amenazan de muerte;
todo el día proyectan engaños.
14 Pero yo, como un sordo, no escucho;
como un mudo, no abro la boca:
15 me parezco a uno que no oye
y no tiene nada que replicar.
16 Yo espero en ti, Señor:
tú me responderás, Señor, Dios mío.
17 Sólo te pido que no se rían de mí,
ni se aprovechen cuando tropiecen mis pies.
18 Porque estoy a punto de caer
y el dolor no se aparta de mí:
19 sí, yo confieso mi culpa
y estoy lleno de pesar por mi pecado.
20 Mi enemigos mortales son fuertes;
y son muchos los que me odian sin motivo,
21 los que me retribuyen con maldades
y me atacan porque busco el bien.
22 Pero tú, Señor, no me abandones,
Dios mío, no te quedes lejos de mí;
23 ¡apresúrate a venir en mi ayuda,
mi Señor, mi salvador!
Copyright © Libreria Editrice Vaticana